Palabras del Dr. Enrique Cabrero Mendoza en la ceremonia inaugural del IYL 2015

Publicado: 19 de enero de 2015, 03:00 Hrs.
Por: Dr. Enrique Cabrero Mendoza

Buenos días a todos.

Saludo cordialmente a todos quienes integran este Presídium.

Gracias a todos los participantes y asistentes a esta celebración. A la UNESCO, a las instituciones, a las organizaciones de profesionales, a científicos, investigadores, funcionarios
de gobierno e industriales, todos aquellos quienes se han involucrado y están impulsando esta importante iniciativa: la celebración del 2015 como el Año Internacional de la Luz.

Y para empezar quisiera hacer una breve reflexión de la importancia que la luz tiene en nuestras vidas.

La luz está presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana y ha tenido un significado importante en la historia de la humanidad.

En la semántica la palabra luz puede significar un agente físico que permite que los objetos sean visibles, luz es energía, luz es claridad. También puede hacer referencia metafóricamente
al saber, a la verdad, a la guía de alguien, al día, al nacer y a la vida misma.

En la cosmovisión indígena, por ejemplo, las diferentes culturas americanas tenían un dios dedicado o relacionado con el sol, el día o la luz. Para los Aztecas, Quetzalcóatl; para los mayas,
Kinich Ahau; para los Incas, Inti. La representación del tema y la relación de la humanidad con la luz, es milenaria.

En la literatura muchos autores hacen referencia a la luz, de manera directa o simbólica. Ahí tienen a García Márquez con su cuento “La Luz es como el Agua”, en el que a falta de agua, un par de pequeños hermanos y sus amigos lograron navegar entre los haces de luz.

Las artes visuales y gráficas no serían lo mismo sin la luz. Tampoco la agricultura, la arquitectura, la astronomía, la arqueología y la ciencia en general.

Los avances científicos y tecnológicos basados en la luz y sus aplicaciones, el primero, la invención de la luz eléctrica y el foco en el siglo XIX, han cambiado nuestra vida diaria y han
modificado las relaciones sociales a través de la medicina, las comunicaciones, la información, la educación, la energía, el entretenimiento y la cultura. En suma, la luz y sus tecnologías
asociadas han revolucionado el mundo y continuarán cambiando nuestro futuro.

De ahí el valor de este importante acontecimiento al que México se ha sumado con satisfacción y compromiso.

En mi país tenemos una gran tradición en investigación. Contamos con tres centros de calidad mundial en el campo de la óptica y la fotónica, así como una treintena de instituciones importantes en donde temas relacionados con la luz están en constante desarrollo.

Óptica, fotónica, láseres, electromagnetismo, tecnologías de las telecomunicaciones, energías renovables, efectos de la radiación, fotosíntesis y muchos otros más.

En materia de telecomunicaciones, por ejemplo, se ha instalado una red de fibra óptica que cubre completamente el territorio mexicano con lo que se apoya la Estrategia Nacional Digital que consiste en proporcionar acceso gratuito a Internet de alta velocidad a todos los estudiantes.

Hemos aprovechado las telecomunicaciones ópticas para apoyar la conectividad de las pequeñas y medianas empresas. También se han equipado hospitales de alto nivel con tecnología óptica y se están generando energías limpias instalando campos de celdas solares.

En México somos conscientes de la importancia y los beneficios que la luz y las tecnologías basadas en la luz tienen para la humanidad. Por eso, el Presidente de México, Enrique Peña
Nieto decidió apoyar la iniciativa del Año Internacional de la Luz y presentarla al Consejo Ejecutivo de la UNESCO junto con Ghana, la Federación de Rusia y Nueva Zelanda. Y estamos muy contentos y agradecidos de que se haya logrado.

Señoras y señores,
Nuestra relación con la luz está inmersa en la cotidianeidad de nuestras vidas, probablemente no nos percatamos de cuánto facilita nuestra existencia.

Cada vez que usamos Internet, tomamos una fotografía con nuestro teléfono móvil, vamos al oftalmólogo, nos hacen una revisión médica, o compramos productos cuyo código de barras
fue escaneado con un láser, estamos haciendo uso de tecnologías basadas en la luz. Tan sólo la iluminación en nuestras ciudades representa casi el 20 por ciento del consumo mundial de
electricidad.1

Con esta iniciativa, lo que queremos es que se reconozca de manera consciente por cada uno de nosotros el impacto que tiene en nuestras vidas. Queremos generar una mayor conciencia mundial sobre la importancia de la luz, la óptica y las tecnologías basadas en la luz.

Se trata también de fortalecer la enseñanza; promover el acceso a estos nuevos conocimientos y destacar cuán esenciales son para afrontar los retos globales y mejorar la calidad de vida de la gente en nuestras naciones.

Además de las acciones que ya he mencionado, este año en México vamos a ampliar el Museo de la Luz, único en el mundo dedicado a este tema. Un espacio de divulgación del fenómeno de la luz en todas sus facetas y su relación con otros campos de la ciencia.

Nos sumamos a esta celebración con un amplio programa: conferencias, concursos, actividades académicas, de divulgación, simposios, coloquios y exposiciones culturales.

Felicidades a todos nosotros por esta suma de voluntades y bienvenido el 2015 como el Año Internacional de la Luz.

Muchas gracias.

1 Agencia Internacional de la Energía.

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